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Preguntas circulares — Colección de tarjetas para la práctica sistémica
Plantilla GenoEasy · Version 2.0 · Actualización 2026-06-03 · Lectura aprox. 25 min
Material práctico para personas asesoras, terapeutas y coaches en contextos sistémicos. Esta plantilla contiene 20 preguntas circulares probadas con explicación de efectos y un bloque de tarjetas imprimible para recortar y utilizar en sesión. La base son los trabajos originales de Karl Tomm (1987/1988) y la Escuela de Milán (Selvini Palazzoli, Boscolo, Cecchin, Prata).
¿Qué son las preguntas circulares?
Las preguntas circulares son una técnica de interrogación sistémica con la que se hacen visibles relaciones, diferencias e interacciones — en lugar de preguntar por características. En vez de preguntar «¿Cómo se encuentra usted?», una variante circular pregunta «¿Quién en la familia se da cuenta primero de que usted está mal?» De la característica («estar deprimido») surge una relación («¿Quién reacciona cómo ante quién?»).
El método fue desarrollado a finales de los años setenta por el equipo de Milán (Selvini Palazzoli, Boscolo, Cecchin, Prata) y elevado a programa metodológico en 1980 en el célebre trabajo Hypothesizing — Circularity — Neutrality (Family Process 19). Karl Tomm sistematizó la técnica en 1987 y 1988 en su serie en dos partes Interventive Interviewing (Family Process 26/27), dando lugar a la hoy utilizada tipología de cuatro campos.
Las preguntas circulares no son un instrumento neutro de recogida de información — son intervención a través de la pregunta. Cada pregunta circular bien formulada perturba levemente el sistema y abre un espacio de posibilidades que antes no era visible. Constituyen así una herramienta central del asesoramiento sistémico e imprescindibles en el trabajo con genogramas.
Contenido: Marco teórico · Tipología de efectos según Tomm · 20 tarjetas con pregunta, efecto, variación y trampas habituales · Consejos de aplicación · dos diálogos de ejemplo completos · FAQ · Portada con instrucciones de impresión · colección de tarjetas imprimibles (4 páginas) · Fuentes.
Marco teórico — Escuela de Milán y Karl Tomm
La Escuela de Milán surgió en los años setenta como respuesta italiana a las escuelas de terapia familiar de EE. UU. (Bowen, Minuchin, Haley). Mara Selvini Palazzoli y su equipo trabajaban originalmente desde el psicoanálisis, y posteriormente adoptaron la perspectiva sistémica bajo la influencia de Bateson y la escuela de Palo Alto (MRI). El documento programático publicado en 1980 en Family Process, Hypothesizing — Circularity — Neutrality (HCN), está considerado el documento fundacional del método milanés.
Tres principios metodológicos caracterizan el enfoque: en primer lugar, el Hypothesizing (formulación de hipótesis) — las personas asesoras elaboran antes de la sesión una suposición sobre la función sistémica del síntoma y la verifican durante la conversación. En segundo lugar, la Circularity (circularidad) — preguntan de modo que se hagan visibles informaciones sobre relaciones y diferencias, no sobre características. En tercer lugar, la Neutrality (neutralidad) — no toman partido por ningún subgrupo ni por ninguna hipótesis; reformulaciones posteriores (Cecchin, 1987) hablan en lugar de neutralidad de curiosidad (curiosity) como actitud básica.
Karl Tomm, terapeuta familiar en Calgary, profundizó y sistematizó la práctica milanesa en su serie Interventive Interviewing (Parte I 1987, Parte II 1987, Parte III 1988, todas en Family Process). Su tipología de cuatro campos distingue las preguntas según dos ejes: el interés cognoscitivo (¿se orienta la persona asesora hacia el sistema o quiere transformarlo?) y la suposición sobre el sistema (causalidad lineal o circular).
De ello resultan cuatro tipos de preguntas:
- Preguntas lineales (orientadoras, causalidad lineal) — preguntas clásicas de tipo W para recabar información. «¿Cuándo empezó? ¿Qué ocurrió?»
- Preguntas circulares (orientadoras, causalidad circular) — indagan relaciones, patrones, interacciones. «¿Quién se da cuenta primero de que X está mal? ¿Cómo reacciona entonces Y?»
- Preguntas estratégicas (transformadoras, causalidad lineal) — buscan influir directamente en el comportamiento. «¿Qué ocurriría si mañana dejara de hacerlo?»
- Preguntas reflexivas (transformadoras, causalidad circular) — invitan al cambio de perspectiva sin presionar. «Supongamos que dentro de un año su hija le viera hablar — ¿qué diría sobre esta sesión?»
Las preguntas reflexivas y circulares constituyen el núcleo de la conducción sistémica de conversaciones. Las preguntas estratégicas se usan hoy con mayor cautela en las escuelas sistémicas serias — tratan a la otra persona como objeto de cambio y no como co-constructora.
En el ámbito hispanohablante, el enfoque ha sido difundido principalmente a través de Schlippe & Schweitzer (Lehrbuch der systemischen Therapie und Beratung, V&R) y de autores y autoras de Carl-Auer. Las 20 tarjetas aquí presentadas se orientan en la tipología original de Tomm, pero están formuladas para la práctica asesora en el ámbito social y complementadas con indicaciones prácticas.
Tipología de efectos — Cuatro campos de efectos según Tomm
Cada pregunta circular despliega su efecto en uno de cuatro campos. La asignación ayuda a elegir la pregunta adecuada en el momento oportuno. Los siguientes símbolos aparecen en las tarjetas y en el pliego de impresión.
Campo B — Hacer visibles las relaciones ◇
Las preguntas de relación exploran cómo reaccionan unas personas ante otras dentro del sistema: ¿quién está cerca de quién, quién a distancia, quién es aliado o aliada, quién representa el polo de conflicto? Son la herramienta estándar de la exploración inicial y encajan especialmente bien en la fase del genograma. Forma típica: «Si X está triste — ¿quién en la familia se da cuenta primero?»
Campo U — Marcar diferencias ▽
Las preguntas de diferencia comparan personas, momentos o situaciones entre sí. Bateson formuló: «La información es una diferencia que marca una diferencia.» Estas preguntas crean información al introducir horizontes de comparación. Forma típica: «¿Quién sufre más — usted o su pareja? ¿Qué ocurriría si el orden fuera el inverso?»
Campo H — Introducir hipótesis △
Las preguntas hipotéticas y de futuro abren un espacio «como si» en el que el cambio puede ensayarse mentalmente sin que nadie tenga que comprometerse. Alivian de la presión de la realidad y permiten la acción exploratoria. Forma típica: «Supongamos que el problema desapareciera esta noche — ¿quién sería el primero o la primera en darse cuenta? ¿En qué lo notaría?»
Campo R — Estimular la reflexión ○
Las preguntas reflexivas invitan a observar la propia posición o la sesión en sí misma. Son especialmente delicadas y respetan la autonomía de la persona consultante. Forma típica: «Si repasa esta sesión dentro de un año — ¿qué le parecería importante en retrospectiva?»
Las 20 tarjetas
Cada tarjeta contiene la pregunta, su efecto, una indicación de aplicación, una variación, una breve situación de ejemplo y la trampa más habitual. El orden sigue la dramaturgia típica de la conversación: Relaciones → Diferencias → Hipótesis → Reflexión.
Tarjeta 01 ◇ — ¿Quién se da cuenta primero?
Pregunta. «Cuando usted está mal — ¿quién en la familia se da cuenta primero?»
Efecto. La pregunta convierte una descripción individual («estoy mal») en información relacional. Hace visible la red de observadores y muestra qué persona funciona como instancia de resonancia emocional.
Cuándo utilizar. En la fase temprana de la conversación, en cuanto la persona consultante nombra un estado emocional. Especialmente productiva en el trabajo con genogramas en la fase de tres generaciones.
Variación. «¿Y quién se da cuenta el último — o no se da cuenta en absoluto?»
Situación de ejemplo. Una consultante (38 años) describe un agotamiento persistente. Ante la pregunta responde tras una larga pausa: «En realidad, primero mi perro. Mi marido nunca pregunta.» De ahí surge la entrada a una conversación sobre el clima de pareja.
Trampa. Si la persona consultante responde «nadie», no eludir — la propia respuesta es información valiosa. Acoger y preguntar con delicadeza: «¿Cuánto tiempo lleva siendo así?»
Tarjeta 02 ◇ — ¿Quién está más cerca de quién?
Pregunta. «¿Quién en su familia está más cerca de quién — y quién está más lejos?»
Efecto. Explora subsistemas y alianzas en el sistema familiar. Proporciona de inmediato un mapa relacional aproximado y permite preguntas comparativas en los pasos siguientes.
Cuándo utilizar. Directamente después de elaborar la lista de personas en el genograma, antes de añadir las líneas de relación.
Variación. «Si lo dibujara con líneas — ¿quién estaría conectado, quién estaría tachado?»
Situación de ejemplo. Una directora de jardín de infancia describe tensiones con su hermana. Ante la pregunta se observa: la madre y la hermana mayor forman una díada estrecha, ella misma y el hermano menor forman otra. De ahí surge la hipótesis de un conflicto fraternal simétrico.
Trampa. No deslizarse hacia valoraciones («¿Está bien así?») — mantenerse en la pregunta de observación.
Tarjeta 03 ◇ — Si se le preguntara a X
Pregunta. «Si le preguntara a su madre quién sufre más bajo esta situación — ¿qué respondería ella?»
Efecto. La clásica pregunta triádica de la Escuela de Milán. Introduce la perspectiva de una tercera persona ausente sin que esta deba estar presente. Crea distancia cognitiva respecto a la propia visión.
Cuándo utilizar. En la fase intermedia de la conversación, cuando la perspectiva propia está clara y la ampliación resulta conveniente.
Variación. «¿Y si su padre oyera la misma pregunta — respondería de manera diferente?»
Situación de ejemplo. Un padre (44 años) en la primera sesión sobre la separación de su pareja: ante la pregunta reconoce que, desde el punto de vista de su madre, «el hijo es quien más sufre, porque siempre quiere quedar bien con todos» — una autodescripción que él mismo no habría podido formular.
Trampa. No utilizarla como espionaje («¿Qué diría ella sobre mi hermano?»). Reflexión ética: lo que las personas presentes dicen sobre las ausentes sigue siendo una hipótesis de quien está presente.
Tarjeta 04 ◇ — ¿Quién se ocupa más de quién?
Pregunta. «¿Quién en la familia se ocupa más de quién?»
Efecto. Hace visibles estructuras de cuidado y roles parentificados. En muchas familias hay un hijo o una hija que pronto pasa a cuidar emocionalmente a los padres — la pregunta ayuda a hacer eso visible sin reproches.
Cuándo utilizar. Especialmente productiva en temáticas de burnout, conflictos en torno a cuidados o exceso de responsabilidad.
Variación. «¿Y quién siente que no recibe suficiente?»
Situación de ejemplo. Un consultante (52 años) con sintomatología de agotamiento: ante la pregunta nombra a su madre, su hermana, su suegro, sus dos hijos — ninguna persona se nombra a sí misma. De ahí surge la entrada al tema del autocuidado.
Trampa. No moralizar («Hace demasiado»). La pregunta aporta la comprensión — la persona consultante decide qué hace con ella.
Tarjeta 05 ◇ — Relaciones con personas ausentes
Pregunta. «Si su abuela fallecida estuviera hoy sentada en esta sala — ¿qué diría sobre la situación?»
Efecto. Incorpora a la conversación lealtades y legados transgeneracionales. Las personas fallecidas o distantes suelen mantener su influencia; la pregunta la hace discutible.
Cuándo utilizar. En la fase de profundización, cuando ya se ha captado la red relacional actual y emergen temas de tres generaciones.
Variación. «¿Y qué le diría usted hoy, si ella pudiera escucharlo?»
Situación de ejemplo. Una consultante (60 años) en un proceso de genograma: la pregunta abre un largo monólogo sobre la expectativa de la madre fallecida de «ser siempre fuerte» — y sobre el permiso para soltar esa expectativa.
Trampa. En duelo agudo (menos de un año) hay que ser cauteloso — la pregunta puede retraumatizar. Antes de utilizarla, hacer una pregunta de seguridad: «¿Estaría bien para usted hablar sobre ella hoy?»
Tarjeta 06 ▽ — ¿Más o menos?
Pregunta. «¿Quién sufre más por ello — usted o su pareja?»
Efecto. Clásica pregunta de diferencia. Obliga a una observación comparativa y aporta así información que de otro modo se diluiría en el «todos lo estamos pasando mal».
Cuándo utilizar. En conversaciones de pareja y familiares, en cuanto se nombra un sufrimiento compartido.
Variación. «¿Y quién sería más propenso a admitir que está mal?»
Situación de ejemplo. Una pareja en conflicto por el deseo de tener hijos: ante la pregunta, ella responde «yo» y él «creo que yo también — pero no puedo decirlo». De ahí surge el giro central de la sesión.
Trampa. No dejar que se malinterprete como pregunta de culpa. Si es necesario, enmarcarla previamente: «No es una pregunta de competición — a veces ayuda ver quién muestra el sufrimiento de manera más visible.»
Tarjeta 07 ▽ — ¿Cuándo es más intenso, cuándo más leve?
Pregunta. «¿En qué momento del día el problema es más intenso — y cuándo es más leve?»
Efecto. Introduce diferencias temporales y aporta a menudo el primer indicio de excepciones (que son centrales en la orientación a soluciones). Incluso cuando algo se describe como «siempre presente», casi nunca deja de haber fluctuaciones.
Cuándo utilizar. En descripciones de estados de ánimo, dolores, discusiones, síntomas — cualquier descripción crónica.
Variación. «¿Dónde está usted cuando es más leve? ¿Con quién?»
Situación de ejemplo. Una consultante con migraña: ante la pregunta reconoce que los dolores aumentan «en la segunda mitad del día» y «especialmente los miércoles y jueves» — días en que su madre viene de visita.
Trampa. Ante la respuesta «siempre igual de intenso» no rendirse — variar: «Cuando dormía, ¿lo tenía también? ¿Y al despertar?»
Tarjeta 08 ▽ — Antes y después
Pregunta. «¿Qué era diferente antes de que existiera el problema? ¿Quién era usted entonces?»
Efecto. Marca la diferencia antes/después del surgimiento del síntoma e introduce en la biografía. Ayuda a ver el problema como algo que ha llegado a ser, no como algo esencial.
Cuándo utilizar. Cuando un problema se describe como «siempre ha sido así» o la persona consultante se identifica con él.
Variación. «¿Qué parte de usted no tiene suficiente espacio desde que existe el problema?»
Situación de ejemplo. Un consultante (35 años) con ansiedad social: «Con 22 años era vocalista de una banda. Era otra persona.» De ahí surge el hilo conductor hacia recursos de la propia historia.
Trampa. No dejar que derive en idealización nostálgica. Si el antes se idealiza, diferenciar con delicadeza.
Tarjeta 09 ▽ — Diferencia entre personas
Pregunta. «¿Quién reacciona ante el problema de manera similar a usted — y quién de manera completamente diferente?»
Efecto. Aporta una tipología de reacciones en el sistema y muestra líneas de alianza y distancia de manera indirecta. También es productiva para contextualizar las propias formas de reacción («No soy la única»).
Cuándo utilizar. Cuando la persona consultante se siente sola con su reacción o se desvalora por su manera de reaccionar.
Variación. «¿Quién en el sistema reacciona con más calma? ¿Qué hace diferente esa persona?»
Situación de ejemplo. Una consultante con alta irritabilidad en conflictos: «Mi hermano reacciona como yo, mi padre se va, mi madre se vuelve fría.» De la comparación surge una nueva autoimagen («No estoy equivocada, soy como mi hermano — ¿qué estrategia encontró él?»).
Trampa. No dejarse llevar hacia diagnosticar a otras personas. Mantenerse en la función: comparación, no valoración.
Tarjeta 10 ▽ — Escala de cambio
Pregunta. «En una escala del 1 al 10 — ¿dónde estaba hace un año, dónde está hoy, dónde le gustaría estar dentro de un año?»
Efecto. Hace el cambio cuantitativamente tangible y conecta la lógica circular con la lógica orientada a soluciones (de Shazer / Berg). También sirve como marcador de evolución entre sesiones.
Cuándo utilizar. Tanto en la primera sesión como para el diagnóstico de evolución tras 5–10 sesiones.
Variación. «¿Qué sería un punto más alto? ¿En qué lo notaría?»
Situación de ejemplo. Un consultante (28 años) en coaching: hace un año «2», hoy «5», dentro de un año «7». La diferencia «hoy a objetivo» se convierte en encargo de trabajo.
Trampa. No discutir sobre el número — la escala es un sistema de lenguaje, no un instrumento de medición. Quien dice «4,5» tiene 4,5.
Tarjeta 11 △ — Pregunta del milagro circular
Pregunta. «Supongamos que esta noche ocurriera un milagro y el problema desapareciera — ¿quién en su familia se daría cuenta primero? ¿En qué lo notaría?»
Efecto. Combina la pregunta del milagro (de Shazer) con la perspectiva triádica. Hace un futuro deseable no solo imaginable, sino concretamente específico en términos relacionales.
Cuándo utilizar. En la parte intermedia de la conversación, cuando el problema ha sido descrito suficientemente y se quiere abrir un espacio de posibilidades.
Variación. «¿Y qué diría su hijo en el desayuno?»
Situación de ejemplo. Una madre (40 años) agotada: «Mi marido lo notaría por la mañana cuando yo sonrío. Mi hijo preguntaría por qué tengo música puesta.» Los marcadores concretos de comportamiento se convierten en mini-objetivos.
Trampa. No utilizar demasiado pronto — quien aún no ha podido reconocer suficientemente el problema vive la pregunta del milagro como una interrupción.
Tarjeta 12 △ — Pregunta de empeoramiento
Pregunta. «Supongamos que quisiera conseguir que pasado mañana todo fuera todavía peor — ¿qué tendría que hacer?»
Efecto. Forma paradójica de la pregunta hipotética. Hace visibles las propias contribuciones al mantenimiento del problema — sin acusación de culpa. Clásica en la tradición milanesa.
Cuándo utilizar. Fase intermedia o tardía, una vez que se ha establecido la confianza y la persona consultante acepta el humor.
Variación. «¿Qué tendrían que hacer otras personas del sistema? ¿Quién podría empeorar las cosas con más eficacia?»
Situación de ejemplo. Un consultante (44 años) en coaching de burnout: «Tendría que aceptar aún más citas, trabajar por las noches, responder correos el fin de semana.» La respuesta es a la vez la descripción del comportamiento actual.
Trampa. Nunca utilizarla en situaciones de suicidalidad, crisis agudas o trauma — las intervenciones paradójicas necesitan un contexto sólido.
Tarjeta 13 △ — Preguntar por el futuro
Pregunta. «Supongamos que dentro de tres años se observara desde fuera — ¿quién habría cambiado más? ¿Quién menos?»
Efecto. Abre un horizonte de futuro a medio plazo y convierte a la persona consultante en observadora de sí misma. Reduce la presión de cambio agudo y crea perspectiva.
Cuándo utilizar. Fases de transición, puntos de inflexión biográficos, burnout, separación, diagnóstico.
Variación. «¿Y cuál sería el primer pequeño paso en esa dirección — esta noche?»
Situación de ejemplo. Una consultante (50 años) tras el diagnóstico de una enfermedad crónica: «Yo habría cambiado más. Mi marido menos. Mis hijos, en un punto intermedio.» De ahí surge la pregunta central: ¿qué cambio quiere gestionar activamente?
Trampa. No adecuada para personas consultantes sin perspectiva de futuro realista (suicidalidad aguda, diagnóstico terminal sin espacio de elaboración).
Tarjeta 14 △ — Si pudiera intercambiar
Pregunta. «Si hoy pudiera intercambiar su lugar con una persona de su familia durante un día — ¿con quién? ¿Qué haría?»
Efecto. Una pregunta de toma de perspectiva que invita de manera lúdica a ponerse en el lugar de otro. Hace visible los deseos hacia los demás (a menudo como deseos hacia uno mismo).
Cuándo utilizar. Cuando un conflicto con una persona determinada es central o cuando falta empatía hacia los demás.
Variación. «¿Y quién preferiría ser usted?»
Situación de ejemplo. Un padre (40 años) en conflicto con su hijo adolescente: «Intercambiaría con él. Pasaría un día sin tener que hacer nada.» La respuesta aporta tanto empatía como autoconocimiento.
Trampa. No dejar que se convierta en trampa de identificación («Preferiría ser X antes que yo»). Conducir con delicadeza de vuelta a la propia posición.
Tarjeta 15 △ — El síntoma como mensaje
Pregunta. «Si su síntoma pudiera hablar — ¿qué le querría decir?»
Efecto. Personifica el síntoma y crea distancia entre la persona y el problema (véase también Terapia Narrativa, M. White). Abre un diálogo con el interior.
Cuándo utilizar. En síntomas somáticos, compulsiones, crisis recurrentes — cuando la persona consultante vive el síntoma como un intruso.
Variación. «¿Y si el síntoma le pudiera decir algo a su hija — qué sería?»
Situación de ejemplo. Una consultante (45 años) con ataques de pánico: «Diría: "Para de una vez de cargar con todo sola."» De ahí se desarrolla el tema central de las siguientes sesiones.
Trampa. No utilizar en presencia de vivencias psicóticas — la personificación puede tener un efecto amplificador.
Tarjeta 16 ○ — Mirada retrospectiva sobre esta sesión
Pregunta. «Si recordara esta sesión dentro de un año — ¿qué le parecerá importante en retrospectiva?»
Efecto. Clásica pregunta reflexiva en el sentido de Tomm. Invita a la observación de la observación y otorga a la persona consultante la soberanía sobre la atribución de significado a la sesión.
Cuándo utilizar. Hacia el final de una sesión, a menudo como última o penúltima pregunta.
Variación. «¿Qué le gustaría pedirse desde hoy para la próxima vez?»
Situación de ejemplo. Un consultante (38 años) al final de la sesión: tras un largo silencio: «Que voy a decirle eso a mi padre ahora.» Se convierte en un compromiso propio sin presión de la persona asesora.
Trampa. No espere una respuesta rápida. Sostener el silencio — la pregunta necesita espacio.
Tarjeta 17 ○ — Si se asesorara a sí mismo o a sí misma
Pregunta. «Si como profesional de la asesoría estuviera frente a una persona con su misma demanda — ¿qué le aconsejaría?»
Efecto. Activa la asesora o asesor interior y hace visible que la persona consultante a menudo sabe más de lo que se concede a sí misma. Fortalece la autoeficacia.
Cuándo utilizar. Cuando la persona consultante busca consejo y usted no quiere caer en el rol de experto o experta.
Variación. «¿Y si esa persona fuera su hijo o su hija — qué diría?»
Situación de ejemplo. Un consultante de coaching: «Le diría que deje de buscar el permiso de su padre.» El consultante se escucha a sí mismo.
Trampa. No usar como prueba («Usted ya lo sabe, ¿por qué no lo hace entonces?»). Acoger, no confrontar.
Tarjeta 18 ○ — ¿Y si el problema fuera útil?
Pregunta. «Supongamos que el problema tuviera una función — ¿para qué serviría?»
Efecto. Reencuadre funcional (reframing). Abre la idea de que incluso los fenómenos perturbadores pueden tener un sentido en el sistema. Hipótesis sistémica clásica.
Cuándo utilizar. Fase intermedia o tardía, cuando existe confianza y la persona consultante está dispuesta a la reflexión.
Variación. «¿A quién en el sistema le beneficia el problema? Aunque nadie lo quisiera.»
Situación de ejemplo. Una consultante con diagnóstico de agotamiento: «Obliga a mi marido a ocuparse por fin de los niños.» De ahí surge la pregunta por otros caminos hacia el mismo objetivo.
Trampa. Nunca en situaciones de violencia, trauma o crisis aguda — los reencuadres funcionales pueden ser retraumatizantes. Nunca insinuar que la persona consultante «mantiene el problema porque le beneficia».
Tarjeta 19 ○ — ¿Qué no quiere que le pregunten más?
Pregunta. «¿Qué pregunta de fuera ya no quiere tener que responder?»
Efecto. Hace visibles las cargas de expectativa y de rendición de cuentas y da permiso a la persona consultante para establecer límites. Refleja la propia posición en el campo social.
Cuándo utilizar. Cuando la presión externa (familia, trabajo, parientes) es un tema central.
Variación. «¿Y qué pregunta ya no quiere hacerse a sí misma?»
Situación de ejemplo. Una consultante (38 años, sin hijos): «Cuándo llegará por fin el momento.» Del dolor reflejo surge claridad sobre los propios límites.
Trampa. Acoger la respuesta, no «ayudar» con consejos sobre cómo establecer límites — eso pertenece a una fase posterior.
Tarjeta 20 ○ — ¿Qué puede quedarse?
Pregunta. «Si muchas cosas cambian — ¿qué debe quedarse en todo caso?»
Efecto. Pregunta de preservación — reconoce lo que la persona consultante valora y no quiere disolver en el torbellino del cambio. Ayuda a pensar el cambio de manera dosificada y preservando la identidad.
Cuándo utilizar. En procesos de cambio importantes (separación, mudanza, jubilación, muerte). También como cierre suave de sesión.
Variación. «¿Qué quiere llevarse de su familia de origen sin falta — y qué no?»
Situación de ejemplo. Un consultante (62 años) antes de jubilarse: «La rutina matutina. El café con mi mujer. El paseo.» La pregunta hace visibles los núcleos de identidad que sostienen en el cambio.
Trampa. Ninguna. La pregunta es sólida y cierra casi cualquier sesión de manera satisfactoria.
Consejos de aplicación para la práctica
Una pregunta por minuto es suficiente. Las preguntas circulares actúan no por cantidad, sino por el espacio que les sigue. Formule una, espere 30–60 segundos, deje que la persona consultante reflexione. El silencio es parte de la pregunta.
Preguntar de manera triádica es preguntar de manera ética. Cuando cite a una persona ausente, cuide de no producir afirmaciones sobre ella, sino de explorar una hipótesis de la persona presente. «¿Qué diría su madre?» es un experimento mental, no un juicio.
Combine tarjetas en secuencias. Una dramaturgia sólida: Tarjeta 02 (mapa relacional) → Tarjeta 07 (¿cuándo más intenso, cuándo más leve?) → Tarjeta 11 (pregunta del milagro circular) → Tarjeta 16 (mirada retrospectiva). Eso produce un arco del sistema al recurso.
Con niños y jóvenes funcionan mejor las preguntas concretas e ilustradas que las abstractas. La Tarjeta 03 (Si se le preguntara a X) y la Tarjeta 14 (pregunta del intercambio) son especialmente productivas. La Tarjeta 12 (pregunta de empeoramiento) no suele ser adecuada con niños.
En situaciones de crisis (suicidalidad aguda, duelo reciente, activación traumática, psicosis) las preguntas circulares suelen estar contraindicadas. Primero estabilizar, luego abrir. Las Tarjetas 12, 15, 18 no deben utilizarse en estas fases.
En asesoramiento de pareja dejar que ambas personas respondan individualmente a la misma pregunta — las diferencias en las respuestas son la información más valiosa.
Diálogo de ejemplo 1 — Primera sesión con sintomatología de agotamiento
Contexto. Consultante (44 años), educadora social en un centro de orientación familiar, acude por agotamiento persistente. Primera sesión, 50 minutos.
A: «¿Quién en su familia se da cuenta primero de que usted está mal?» (Tarjeta 01)
C: (Larga pausa.) «¿La verdad? Mi hija. Tiene diez años.»
A: «Mmm. ¿Y su marido?»
C: «Él no pregunta. Quizás se da cuenta — pero no pregunta.»
A: «Si le preguntara a su marido — ¿quién en la familia se preocupa más por usted — qué diría él?» (Tarjeta 03)
C: (Se detiene a pensar.) «Probablemente diría: yo me preocupo. Pero no sé cómo demostrarlo.» (Pausa.) «En realidad me sorprende decir eso ahora.»
A: «Si hoy pudiera intercambiar su lugar con una persona de su familia durante un día — ¿con quién?» (Tarjeta 14)
C: «Con mi hija. Pasaría un día entero jugando sin tener que hacer nada.»
A: «¿Cuál es el paso más pequeño en esa dirección que podría dar realmente esta semana?»
C: (Ríe por primera vez.) «Una hora el sábado. Solo con ella. Sin móvil.»
Comentario. En diez minutos, tres preguntas circulares han hecho visible la estructura relacional central de la familia y un primer paso concreto. La consultante se ha dicho a sí misma algo que antes de la sesión no habría podido decir.
Diálogo de ejemplo 2 — Asesoramiento de pareja ante una posible separación
Contexto. Pareja a mediados de los cuarenta, tres hijos en común. Ella ha anunciado la separación, él está sorprendido. Sesión 3, ambos presentes.
A (a ella): «Si le preguntara a su marido quién sufre más porque usted está pensando en separarse — ¿qué diría él?» (Tarjeta 03/06 combinadas)
Ella: «Diría que él. Pero yo creo que yo también sufro.»
A (a él): «¿Es así?»
Él: «Sí. No pensé que ella también sufriera. Pensé que ya había decidido.»
A: «En una escala — ¿dónde estaban como pareja hace un año, dónde hoy, dónde les gustaría estar dentro de un año? Cada uno por separado.» (Tarjeta 10)
Ella: «Hace un año, 4. Hoy, 2. Dentro de un año — no sé. Quizás 6, pero separados.»
Él: «Hace un año, 6. Hoy, 3. Dentro de un año, 7 — si cambiamos algo.»
A: «Usted ve un 6 separados — él un 7 con cambio. Si pasado mañana tuvieran que decidir si es una separación o un proyecto de cambio — ¿qué necesitarían saber para poder decidirlo?»
Ella: (Pausa.) «Si él realmente entiende lo que ha pasado.»
Él: «Si ella todavía quiere que yo lo entienda.»
Comentario. Tres preguntas, material para una hora. La pregunta no ha producido una solución, pero ha dado a la decisión una forma elaborable.
FAQ — Seis preguntas centrales de la práctica
1. ¿Cuántas preguntas circulares por sesión son recomendables? En general, 3–6 preguntas bien formuladas son suficientes para una sesión de 50 minutos. Más es contraproducente — el espacio entre las preguntas es parte del método.
2. ¿Qué hacer cuando la persona consultante dice «no sé»? No seguir adelante con alivio. «No sé» es a menudo la respuesta más honesta y el comienzo de una reflexión valiosa. Sostener el silencio, luego variar la pregunta si es necesario.
3. ¿Funciona también en asesoramiento individual sin familia? Sí, expresamente. Las preguntas triádicas (Tarjetas 03, 05, 11) son especialmente productivas en el trabajo individual, porque hacen presentes cognitivamente a las personas ausentes.
4. ¿Son manipuladoras las preguntas circulares? Son intervención a través de la pregunta — toda buena pregunta cambia algo. Se vuelven manipuladoras cuando la persona asesora ya conoce la respuesta y pregunta solo de manera dirigida. Por eso: conocer la propia hipótesis antes de preguntar, pero conservar la curiosidad por la respuesta.
5. ¿En qué se diferencian de las preguntas centradas en soluciones? Las preguntas centradas en soluciones (de Shazer/Berg) dirigen la atención hacia excepciones, recursos y objetivos. Las preguntas circulares exploran relaciones y diferencias. Ambas escuelas se combinan de manera productiva — muchas personas asesoras sistémicas modernas trabajan de forma integradora.
6. ¿Cuándo están contraindicadas las preguntas circulares? En suicidalidad aguda, trauma reciente, psicosis aguda, disociación severa. En estas fases, la estabilización y la relación concreta tienen prioridad sobre la reflexión sistémica. También en personas consultantes con deterioro cognitivo, las preguntas deben ser concretas y no hipotéticas.
Colección de tarjetas — Instrucciones de impresión
Las siguientes cuatro páginas contienen las 20 tarjetas en formato tarjeta de visita (aprox. 85 × 55 mm). Por favor, tenga en cuenta:
- Imprimir en papel resistente — se recomienda 160–200 g/m². En papel de impresora normal las tarjetas se doblan rápidamente.
- Seleccionar escala «Tamaño real» / «100 %», no «Ajustar a la página» — de lo contrario las medidas no serán correctas.
- Cortar por las líneas de puntos — preferiblemente con regla y cúter o con una guillotina. 5 tarjetas por hoja A4, 4 hojas dan 20 tarjetas.
- Plastificar opcionalmente — para el uso en sesión se recomienda plastificado de 80 µm.
- El símbolo de la tarjeta en la esquina superior derecha indica el efecto: ◇ Relación, ▽ Diferencia, △ Hipótesis, ○ Reflexión.
Cortar por las líneas de puntos — 5 tarjetas por página
Cortar por las líneas de puntos — 5 tarjetas por página
Cortar por las líneas de puntos — 5 tarjetas por página
Cortar por las líneas de puntos — 5 tarjetas por página
Fuentes y bibliografía complementaria
Trabajos originales (Escuela de Milán y Karl Tomm)
- Selvini Palazzoli, M., Boscolo, L., Cecchin, G., Prata, G. (1980): Hypothesizing — Circularity — Neutrality: Three Guidelines for the Conductor of the Session. Family Process 19 (1), 3–12.
- Tomm, K. (1987): Interventive Interviewing: Part I. Strategizing as a Fourth Guideline for the Therapist. Family Process 26 (1), 3–13.
- Tomm, K. (1987): Interventive Interviewing: Part II. Reflexive Questioning as a Means to Enable Self-Healing. Family Process 26 (2), 167–183.
- Tomm, K. (1988): Interventive Interviewing: Part III. Intending to Ask Lineal, Circular, Strategic, or Reflexive Questions? Family Process 27 (1), 1–15.
- Cecchin, G. (1987): Hypothesizing, Circularity, and Neutrality Revisited: An Invitation to Curiosity. Family Process 26 (4), 405–413.
Obras de referencia en lengua alemana
- Schlippe, A. von, Schweitzer, J. (2019): Lehrbuch der systemischen Therapie und Beratung I — Das Grundlagenwissen. Vandenhoeck & Ruprecht, 4. Aufl.
- Simon, F. B. (2018): Einführung in die systemische Familientherapie. Carl-Auer.
- Schweitzer, J., Schlippe, A. von (2019): Lehrbuch der systemischen Therapie und Beratung II — Das störungsspezifische Wissen. Vandenhoeck & Ruprecht.
Métodos relacionados
- Boscolo, L., Cecchin, G., Hoffman, L., Penn, P. (1987): Milan Systemic Family Therapy: Conversations in Theory and Practice. Basic Books.
- White, M., Epston, D. (1990): Narrative Means to Therapeutic Ends. Norton. (Alemán: Die Zähmung der Monster, Carl-Auer.)
- de Shazer, S. (1985): Keys to Solution in Brief Therapy. Norton.
Disponible libremente
- Carl-Auer Lexikon zur systemischen Therapie und Beratung — Stichwort „Zirkularität". https://www.carl-auer.de/magazin/systemisches-lexikon
- DGSF Wissensportal. https://dgsf.org/service/wissensportal