Diversidad cultural y cohesión
Diversidad cultural y cohesión (CC BY 2.0, Wikimedia Commons)

Un genograma de una familia extensa nigeriana tiene un aspecto fundamentalmente distinto al de una familia nuclear sueca, y quien crea que eso se debe solo al tamaño tiene todavía la parte más interesante de la historia por delante.

Kulturvergleich westlich asiatisch matrilinear
Drei Kulturen, drei Familien-Schwerpunkte — ein Genogramm kann sie alle zeigen.

Durante mucho tiempo, la terapia familiar tuvo un punto ciego de dimensiones notables: partía de un modelo familiar occidental, mayoritariamente blanco y de clase media: dos padres, dos o tres hijos, quizás los abuelos al margen. Un modelo que era más o menos tan universal como suponer que todos los seres humanos comen con cuchillo y tenedor. Pero ¿qué ocurre con familias en las que cinco generaciones viven bajo el mismo techo? ¿En las que «tío» no es un pariente consanguíneo sino el mejor amigo del padre, que sin embargo ejerce más influencia que muchos parientes directos? ¿En las que la abuela tiene más autoridad que ambos padres juntos, y todos lo encuentran completamente normal?

En 1995, Kenneth Hardy y Tracey Laszloffy publicaron un artículo en el Journal of Marital and Family Therapy (vol. 21, núm. 3) que le ponía nombre a ese punto ciego: el «Cultural Genogram». Su tesis era tan sencilla como incómoda: no se puede entender a una familia sin entender la cultura en que vive, y no se puede entender esa cultura tomando la propia como medida.

Monica McGoldrick, que nunca había rehuido las preguntas incómodas, recogió este pensamiento y lo convirtió en el núcleo de su trabajo posterior. En las ediciones revisadas de su obra de referencia subrayó cada vez con más insistencia lo que en realidad debería haber sido evidente: los genogramas tienen que poder reflejar factores culturales: experiencias migratorias, marcas religiosas, vivencias de discriminación, barreras lingüísticas y todas esas reglas invisibles que una cultura transmite a sus familias sin pronunciar nunca una sola palabra al respecto.

Symbol-Anpassungen für verschiedene Kulturen
Kultursensible Symbol-Erweiterungen über McGoldrick hinaus.

Las nuevas preguntas

El genograma ampliado ya no pregunta únicamente: ¿Quién pertenece a la familia? Sino también, y esta es la pregunta verdaderamente apasionante: ¿Qué reglas culturales determinan cómo funciona esta familia, y cuáles de esas reglas no se pueden mencionar bajo ningún concepto?

  • En muchas familias asiáticas, la jerarquía según la edad es tan determinante que un genograma sin esa información resultaría tan poco informativo como un mapa sin curvas de nivel.
  • En familias afroamericanas, las familias elegidas (chosen families) desempeñan a menudo un papel tan importante como los parientes consanguíneos, y quien las deja fuera del genograma está omitiendo la mitad de la imagen.
  • En familias con historia migratoria, el conflicto cultural entre generaciones genera patrones propios que se hacen visibles en el genograma: los abuelos se aferran al mundo antiguo, los nietos viven en el nuevo, y la generación intermedia intenta ser ambas cosas al mismo tiempo.

Esta ampliación convirtió al genograma en una herramienta verdaderamente universal: aplicable no solo en consultorios occidentales sino en cualquier lugar donde los seres humanos vivan en familias, lo que, que se sepa, es en todas partes.

Migrationsgenogramm Vietnam Polen Deutschland
Migrationsgenogramm — 30 Jahre über drei Länder.