Castillo de Heidelberg – sede de la famosa universidad
Castillo de Heidelberg – sede de la famosa universidad (Dominio público, Wikimedia Commons)

Mientras en Estados Unidos Bowen y McGoldrick daban forma al genograma y la terapia familiar se consideraba un invento americano, en una vieja ciudad universitaria a orillas del Neckar ocurría algo que bien podría calificarse de silenciosa contrarrevolución.

Stierlin Simon Weber als zentrale Figuren der Heidelberger Schule
Stierlin, Simon und Weber — die drei Schlüsselfiguren der Heidelberger Schule.

Helm Stierlin (1926–2021), nacido en Mannheim, fue la figura central, y su trayectoria se lee como la de un embajador cultural en dirección inversa. De 1965 a 1974 dirigió la unidad de psicoterapia de la Family Studies Section del National Institute of Mental Health (NIMH) en Estados Unidos, precisamente donde Bowen había realizado sus célebres experimentos familiares. Luego regresó a Alemania y en 1974 asumió el departamento de Investigación Psicoanalítica Fundamental y Terapia Familiar en la Universidad de Heidelberg.

Lo que Stierlin construyó allí se convirtió en la Escuela de Heidelberg, el epicentro de la terapia sistémica en el ámbito germanohablante. Trajo conceptos americanos consigo, pero no se limitó a traducirlos al alemán: los pensó más lejos, y a veces los pensó en una dirección que en Estados Unidos nadie había imaginado. Su concepto de «delegación» describía cómo los padres transmiten inconscientemente encargos a sus hijos: el encargo de hacer la carrera que los padres no lograron, o el encargo de permanecer fiel aunque el propio matrimonio lleve mucho tiempo muerto. Encargos que nadie ha encomendado y que se cumplen con admirable puntualidad.

Del entorno de Stierlin surgió toda una generación de terapeutas relevantes, entre ellos Fritz B. Simon, quien trasladó consecuentemente la teoría sistémica a las organizaciones y empresas, demostrando así que los patrones que los genogramas hacen visibles en las familias se repiten en las empresas con asombrosa precisión, como si los organigramas y los genogramas tuvieran más en común de lo que aparentan.

Zirkuläre Fragetechnik am Genogramm
Genogramm wird Anker zirkulärer Fragen — die systemische Verbindung.

La dimensión alemana

La Escuela de Heidelberg aportó además una sensibilidad que en Estados Unidos no habría sido necesaria: una sensibilidad por la historia familiar alemana. En un país donde tres generaciones habían sido moldeadas en treinta años por dos guerras mundiales, el Holocausto, la huida, el desplazamiento y la división, el trabajo con genogramas adquiría una dimensión que iba mucho más allá de la curiosidad terapéutica: se convertía en herramienta de elaboración del pasado, y a veces en la única herramienta que funcionaba, porque las palabras no alcanzaban lo que las líneas y los diagramas hacían de pronto visible.

Los genogramas de familias alemanas de aquella época muestran un patrón recurrente que tiene su propia elocuencia: líneas interrumpidas donde deberían figurar hijos caídos en combate; migraciones forzadas que han entrado en la historia familiar como huida y desplazamiento; zonas tabú tras las que se ocultan implicaciones en el nacionalsocialismo; y sobre todo un silencio pertinaz que se transmite de generación en generación como distancia emocional, con mayor fiabilidad que cualquier herencia material.

Institutionen-Karte der Heidelberger Schule Deutschland
Institutionen-Netzwerk der systemischen Therapie in Deutschland.