Símbolos del genograma – del dibujo a mano al estándar digital
Símbolos del genograma – del dibujo a mano al estándar digital (Dominio público, Wikimedia Commons)

Randy Gerson tenía en los años ochenta un sueño que a sus contemporáneos les parecía ligeramente descabellado: dibujar genogramas en el ordenador. Cuarenta años después, ese sueño se ha hecho realidad y va mucho más allá de lo que Gerson habría podido imaginar, lo que por lo demás ocurre con la mayoría de los sueños que se adelantan a su tiempo.

Zeitleiste analog zu digital Genogramm
Vom A3-Bogen zur Cloud — 50 Jahre Werkzeugwandel.

Cuando Gerson fundó su empresa GenoWare y desarrolló uno de los primeros programas digitales de genogramas, aquello era trabajo de pionero en voluminosos ordenadores de sobremesa con pantallas de fosforescencia verdosa. La mayoría de los terapeutas seguían dibujando a mano, en papel de rotafolio, con rotuladores de colores, directamente en la sesión, y no veían razón alguna para cambiar.

Y el genograma dibujado a mano conserva todavía hoy su encanto, hay que reconocerlo. Surge en el diálogo, crece con cada relato, se tacha y se completa, y hay terapeutas que juran que precisamente lo imperfecto y lo artesanal favorece el proceso terapéutico, igual que hay aficionados a la música que juran que el vinilo suena mejor que cualquier formato digital.

Los límites del papel

No obstante, el papel tiene límites que no se pueden borrar:

  • Un genograma complejo de cuatro generaciones con familias reconstituidas, hijos de acogida y miembros de familias elegidas se vuelve con rapidez tan ilegible como un mapa al que alguien le hubiera derramado café encima.
  • Los genogramas en papel son difíciles de actualizar sin que el resultado se parezca más al expresionismo abstracto que a un diagrama familiar.
  • Son difíciles de compartir: el solo intento de fotografiar un genograma dibujado a mano y enviarlo a un coterapeuta es ya una aventura de resultado incierto.
  • Y la documentación en el expediente exige a menudo un genograma separado y «ordenado»: trabajo doble que nadie hace con gusto y que en consecuencia suele no hacerse.

Las herramientas digitales resuelven estos problemas con una elegancia que a Gerson le habría complacido. Permiten crear genogramas según los estándares de McGoldrick y Gerson, editarlos con flexibilidad, exportarlos de manera profesional y guardarlos con seguridad, y lo hacen sin interrumpir el proceso terapéutico, que es el verdadero truco.

Workflow-Vergleich analog versus digital
Workflow-Schritte im direkten Vergleich.

Un círculo que se cierra

Con ello se cierra un círculo que abarca más de cuatrocientos años, y es de los que verdaderamente se sienten redondos: desde la tabla genealógica de Michaël Eytzinger de 1590, pasando por los análisis familiares de Murray Bowen y la estandarización de Monica McGoldrick, hasta las modernas herramientas digitales. La tecnología ha cambiado radicalmente en todo ese tiempo. La necesidad, no: comprender a las familias, reconocer patrones, hacer visibles las conexiones.

Los métodos se han transformado. Las preguntas han permanecido.

Porque al final, en cada genograma, ya sea trazado sobre pergamino, esbozado en papel de rotafolio o creado en pantalla, se trata de la más fundamental de todas las preguntas: ¿De dónde vengo, y qué de ello sigo llevando conmigo? Y quizás también de la pregunta más callada que hay detrás: ¿Qué de eso quisiera dejar atrás – y puedo hacerlo realmente?

Zukunfts-Skizze KI-Assistent und Cloud-Kollaboration
Echtzeit-Zusammenarbeit und KI-Assistenz — die nahe Zukunft.